Cada vez más, los expertos en políticas públicas y administración están prestando especial atención a la conformación y desarrollo de "clusters" o conglomerados de empresas de base tecnológica como herramienta fundamental para el desarrollo local y regional. Los clusters representan una concentración geográficamente delimitada de empresas y/u otras instituciones interconectadas alrededor de un determinado sector de actividad o cadena de valor. La importancia de los clusters regionales radica en su capacidad para favorecer sinergias e intercambios productivos entre las empresas e instituciones que lo integran, facilitando el acceso y uso compartido de recursos e infraestructura especializada, el desarrollo de mercados laborales y otros servicios comunes, y en definitiva, la implementación de acciones conjuntas tendientes a incrementar la competitividad de todos y cada uno de los actores partícipes. Además, los clusters suelen impactar positivamente en términos de creación de empresas innovadoras, de vinculación con centros especializados de investigación y desarrollo, y de revitalización de otros sectores de actividad existentes en una determinada región.